Fin de la misión de la ONU en el Sahara Occidental: una meta incumplida y un futuro incierto

service
Compartir

Comparte este artículo

o copie el enlace

Luego de 35 años ininterrumpidos de operaciones, la Misión de la ONU para el Sahara Occidental (Minurso) comenzó este 1 de noviembre su proceso de desmantelamiento, después de que el veto cruzado entre Estados Unidos y Rusia impidiera la renovación de su mandato en el Consejo de Seguridad el pasado viernes.

«El 1 de noviembre de 2026 marca el comienzo del período de liquidación de la misión, durante el cual un equipo reducido supervisará el repliegue ordenado de sus recursos y efectivos», anunció el portavoz del secretario general de la ONU, Stéphane Dujarric, en un comunicado publicado en la página web de la organización.

Así, la fuerza creada en 1991 para supervisar el cese al fuego entre Marruecos y el Frente Polisario –representante legítimo del pueblo saharaui, población indígena de la zona– se prepara para cerrar sus tareas con una gran deuda pendiente: la convocatoria de un referendo de autodeterminación en el territorio disputado, una antigua colonia española anexada en 1975 por Marruecos, que controla el 80% de la región rica en yacimientos de fosfato y de petróleo en altamar.

Leer tambiénIncertidumbre sobre el Sahara: EE. UU. y Rusia cruzan vetos sobre la misión de la ONU

¿Por qué fracasó la renovación del mandato en el Consejo de Seguridad?

El colapso de la misión puede entenderse como un signo del cambio de época de la posición internacional respecto a esta disputa de cinco décadas.

Si la renovación del mandato de la Minurso en el Consejo de Seguridad de la ONU era casi un trámite repetido año a año, esta vez chocó con la postura de Estados Unidos, que bajo la Administración de Donald Trump ya había roto el consenso internacional en 2020 al reconocer la soberanía marroquí en el Sahara Occidental.

En este segundo mandato del republicano, Washington ya había conseguido el año pasado que el Consejo de Seguridad renovara el mandato de la Minurso con un texto que tomaba el plan de autonomía de Marruecos como base para la resolución del conflicto.

Una extensión de tu navegador parece estar bloqueando la carga del reproductor de video. Para poder ver este contenido, debes desactivarla en este sitio.

La misión de la ONU en el Sáhara Occidental, en riesgo por falta de acuerdo
Imagen de portada: La misión de la ONU en el Sáhara Occidental, en riesgo por falta de acuerdo EFE – Fatima Zohra Bouaziz

Sin embargo, este año, Estados Unidos fue un paso más allá al proponer una resolución para eliminar la referencia a un referendo en el nombre de la entidad, rebautizándola como Misión de las Naciones Unidas en el Sáhara Occidental (MINUSO).

El embajador estadounidense ante la ONU, Michael Waltz, justificó la idea, alegando que ese referendo nunca se ha celebrado debido a los desacuerdos de larga data sobre quién tiene derecho a votar y que «las Naciones Unidas llevan décadas sin realizar preparativos para celebrar dicha votación».

Pese a recibir once votos a favor –incluyendo los de Francia y Reino Unido, miembros permanentes del Consejo–, el veto de Rusia impidió que progresara el borrador estadounidense. Moscú rechazó el texto, señalando que iba demasiado lejos al respaldar la postura de Marruecos sobre el territorio en disputa.

El representante ruso ante la ONU, Vassily Nebenzi, remarcó que el organismo más poderoso de Naciones Unidas «no puede predeterminar automáticamente cuestiones relativas a la soberanía» ni «dar su visto bueno a un enfoque tan unilateral».

Rusia, por su parte, presentó su propia propuesta de resolución, que mantenía la mención del referendo de autodeterminación, pero fue vetada por Estados Unidos.

Leer tambiénSahara Occidental: Washington intensifica la presión para imponer el plan de autonomía marroquí

¿Por qué Marruecos celebra el fin de la Minurso?

Aunque Marruecos veía con buenos ojos cualquiera de los dos escenarios –tanto el veto como la extensión de la resolución que reconoce su plan de autonomía para el Sahara Occidental–, el ministro de Exteriores marroquí, Naser Burita, consideró en una entrevista con el canal estatal 2M que la salida de la Minurso es una «oportunidad» para modificar un marco de resolución del conflicto que considera «superado» porque buscaba gestionar la crisis en lugar de resolverla.

En una línea similar, el portavoz del Gobierno marroquí, Samir Belfqih, aseguró a la agencia de prensa marroquí MAP que la Minurso es «heredera de un contexto ya superado» y que, desde su creación en 1991, se había convertido en un «instrumento de internacionalización de un conflicto regional».

Ya en la noche del viernes, tras el veto cruzado en la ONU, el Gabinete del rey Mohamed VI de Marruecos había dado por terminada a la presencia de la Minurso en lo que considera «las provincias del sur del reino» y había señalado que «su personal, sus vehículos, su equipamiento y sus símbolos» deberían ser retirados «en los próximos días».

La posición del monarca recibió el respaldo de los partidos políticos marroquíes oficialistas y opositores, como el islamista Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD), que expresó su «total compromiso» con «la defensa de la soberanía, la unidad nacional e integridad territorial» del país.

La noticia también se recibió de forma festiva en algunas ciudades saharauis, como El Aaiún, capital del Sahara Occidental, coincidiendo con el primer aniversario de la Fiesta de la Unidad, instaurada por Mohamed VI para conmemorar la resolución 2797 de 2025 del Consejo de Seguridad, que formalizó el apoyo al plan de autonomía marroquí como base de las negociaciones para la resolución del conflicto.

Leer tambiénConsejo de Seguridad respalda plan de autonomía del Sahara Occidental, una «victoria» para Marruecos

¿Cuál fue la reacción del Frente Polisario?

Paradójicamente, en parte, el Frente Polisario también recibió con agrado el veto ruso a una resolución estadounidense que, de haber salido adelante, «habría socavado gravemente las bases del proyecto de paz (…) y habría constituido un precedente peligroso con repercusiones desestabilizadoras para la paz y le seguridad regionales e internacionales».

«Cualquier intento de apartarse unilateralmente de este marco aceptado por ambas partes y de modificar el mandato de la misión para que se ajuste a la posición del Estado ocupante marroquí es totalmente rechazado», subrayó.

Un drapeau du Sahara occidental, connu sous le nom de République arabe sahraouie démocratique, flotte à un poste de contrôle tenu par des membres des forces de sécurité sahraouies à l'extérieur du cam
Una bandera del Sahara Occidental ondea en un puesto de control custodiado por miembros de las fuerzas de seguridad saharauis a las afueras del campo de refugiados de Dajla, a unos 170 kilómetros al sureste de la ciudad argelina de Tinduf, el 14 de enero de 2023. © Ryad Kramdi / AFP

De todos modos, el representante del pueblo saharaui –que controla el 20% del Sahara Occidental, una porción desértica y casi inhóspita– expresó su preocupación por el «bloqueo» a la renovación de la Minurso y advirtió de las «graves consecuencias» para la paz y la seguridad regionales que puedan derivar de «cualquier medida» que adopte Marruecos, a la vez que reiteró su «firme compromiso» de cooperar con la ONU en la búsqueda de una «solución justa, duradera y definitiva para la descolonización del Sahara Occidental, última colonia de África».

Por su parte, Argelia –que alberga a los líderes del Frente Polisario y a decenas de miles de refugiados saharauis en campamentos situados en la región de Tinduf, en el suroeste del país– consideró que el veto ruso a la resolución estadounidense fue el resultado «inevitable» de una propuesta «inclinada excesiva y descaradamente en beneficio de Marruecos».

Para el Gobierno del país norafricano, que mantiene históricas tensiones con su vecino Marruecos, la prioridad es que una posible solución al conflicto «permita al pueblo saharaui ejercer su derecho a la libre autodeterminación».

Leer tambiénSahara Occidental: tras volver a la guerra, el Frente Polisario celebra su XVI Congreso

¿Qué puede pasar con la salida de la Minurso?

Tras conocerse la salida de la misión de la ONU y ante el temor de una escalada en la guerra de baja intensidad que ambos libran desde la ruptura del cese al fuego a finales de 2020, tanto Marruecos como el Frente Polisario han ratificado su compromiso con el proceso de paz.

Sin embargo, algunos analistas han recordado que el vacío que deja la Minurso –ni Marruecos ni el Frente Polisario operaban en la zona donde estaban desplegadas las fuerzas de paz– puede dar lugar a que se extiendan las escaramuzas a ambos lados del muro de tierra y arena que divide el Sahara Occidental desde los años ochenta.

Oxfam alertó que «la pérdida de las funciones de supervisión y desescalada de la Minurso corre el riesgo de socavar la seguridad y la estabilidad, con graves consecuencias para la población civil y para las perspectivas de una solución pacífica».

El secretario general de la ONU, António Guterres, también expresó su preocupación «por el riesgo de una escalada de las hostilidades» e instó a todos los actores implicados a ejercer «la máxima moderación y abstenerse de adoptar medidas que puedan agravar las tensiones o socavar la estabilidad regional».

Al mismo tiempo, reivindicó la búsqueda de una solución política «justa, duradera y mutuamente aceptable» que garantice «el derecho del pueblo del Sahara Occidental a la libre determinación» y ratificó la disponibilidad de la ONU para contribuir a ese proceso, a través del enviado personal del secretario general para el Sahara Occidental, Staffan de Mistura.

En términos prácticos, un equipo reducido –que rendirá cuentas al Departamento de Apoyo a las Operaciones de Naciones Unidas– se encargará de coordinar el traslado de sus 155 militares a sus respectivos países y de gestionar de forma adecuada el equipamiento propiedad de la organización.

Durante su intervención en la televisión pública marroquí 2M, el ministro de Exteriores, Naser Burita, garantizó que su país «asumirá su responsabilidad, cooperará y proporcionará el tiempo, los medios y la logística necesarios» para que el proceso de la retirada de la Minurso «sea ejemplar». 

Leer tambiénFrancia cambia de postura y respalda plan marroquí de autonomía para Sáhara Occidental

En el plano político, el canciller marroquí anticipó que Rabat buscará retirar el expediente del Sahara Occidental de la Cuarta Comisión de la Asamblea General de la ONU, encargada de la descolonización, un objetivo que tildó de «fácil» de conseguir ante el aumento del número de países que reconocen la soberanía marroquí en el territorio, como lo hicieron Estados Unidos, España, Francia o Reino Unido en años recientes.

Para el exministro y analista Lahcen Haddad, Marruecos podría avanzar en el desarrollo efectivo de su plan de autonomía.

«Tal vez Marruecos abrirá un debate en el Sahara y con la diáspora saharaui (…) después se definirán las medidas necesarias: cambios en la Constitución o en las leyes si hacen falta, elecciones si son necesarias también», detalló a la agencia EFE.

Con Reuters, AP y EFE

Fin de la misión de la ONU en el Sahara Occidental: una meta incumplida y un futuro incierto