
SANTO DOMINGO, RD.-Diversos sectores han denunciado la existencia de una campaña de difamación dirigida contra la familia Fulcar, específicamente contra Roberto Fulcar Encarnación y el senador Julito Fulcar. Según las denuncias, se trata de una estrategia organizada cuyo propósito es desacreditar públicamente a ambos dirigentes mediante la difusión de informaciones falsas y acusaciones sin sustento.
De acuerdo con las informaciones ofrecidas, esta campaña ha utilizado diferentes medios y plataformas digitales para propagar versiones distorsionadas de los hechos, buscando generar dudas sobre la honorabilidad y la trayectoria pública de los miembros de la familia Fulcar. Los denunciantes sostienen que el objetivo principal es afectar su imagen ante la opinión pública.
Las personas cercanas a los afectados afirman que las acusaciones divulgadas carecen de pruebas y forman parte de una operación de descrédito cuidadosamente diseñada. Señalan que se han empleado rumores, insinuaciones y contenidos manipulados para intentar construir una narrativa negativa alrededor de Roberto Fulcar Encarnación y del senador Julito Fulcar.
Asimismo, se asegura que detrás de estas acciones existen intereses económicos que motivan a determinados sectores a ejercer presión mediante la difamación y el chantaje mediático. Según los denunciantes, la intención sería provocar daños reputacionales para obtener ventajas particulares que nada tienen que ver con el interés público.
La familia Fulcar ha mantenido una posición firme frente a estos ataques, rechazando categóricamente todas las acusaciones difundidas en su contra. Sus allegados sostienen que la trayectoria pública y profesional de sus integrantes está respaldada por años de servicio y compromiso con el país, por lo que consideran injustificados los señalamientos realizados.
Igualmente, se ha advertido que quienes participan en la propagación de informaciones falsas podrían enfrentar las consecuencias legales correspondientes. Los denunciantes entienden que la libertad de expresión no puede ser utilizada como excusa para difamar, calumniar o perjudicar la reputación de ciudadanos mediante afirmaciones carentes de pruebas.
Ante esta situación, se ha hecho un llamado a la ciudadanía para que actúe con responsabilidad y verifique las informaciones antes de compartirlas. Los denunciantes insisten en que la campaña contra la familia Fulcar responde a intereses particulares y que la verdad terminará prevaleciendo sobre cualquier intento de difamación, chantaje o manipulación de la opinión pública.










