Amigo LNG es una terminal de gas natural licuado (GNL) que se pretende construir en Bahía Catalina, al sur de Guaymas, en el estado mexicano de Sonora. Desde que la iniciativa fue presentada en 2024, diversos colectivos, organizaciones y grupos de defensa ambiental han advertido sobre el riesgo que el complejo representaría para los ecosistemas, medios de vida y biodiversidad del golfo de California. Sin embargo, el Gobierno federal cedió 36 hectáreas de superficie marítima para facilitar la construcción y operación de esta planta.
El proyecto está a cargo de AMIGO LNG S.A. de C.V. (Amigo LNG), empresa conjunta mexicana de Epcilon LNG LLC, con sede en Texas (Estados Unidos), y LNG Alliance, con sede en Singapur. De acuerdo con la compañía, la terminal será “la primera planta de GNL a gran escala en la costa oeste de México con acceso directo al transporte marítimo hacia Asia-Pacífico y Latinoamérica, y con suministro global de GNL”. De esta manera, el complejo servirá para transportar el gas natural producido en Estados Unidos a los mercados asiáticos y, eventualmente, a otras partes del mundo.
A principios de este año, Claudia Sheinbaum, presidenta de México, presentó la terminal como uno de los proyectos de inversión privada asociados a la expansión portuaria del país. Posteriormente, aseguró que su administración entregaría los permisos necesarios para iniciar la construcción del proyecto a la brevedad. Organizaciones de defensa ambiental acusan que de las autorizaciones se han otorgado con inconsistencias y de manera discrecional.
En esta línea, de acuerdo con información oficial obtenida por El País, en abril del año pasado, la Administración del Sistema Portuario Nacional Guaymas (ASIPONA Guaymas), entidad sectorizada a la Secretaría de Marina (Semar), otorgó a Amigo LNG un contrato de cesión parcial de derechos y obligaciones para “el uso, goce y aprovechamiento” de alrededor de 36 hectáreas de zona marítima en Bahía Catalina destinadas a “la construcción y operación de una terminal especializada para el manejo de GNL”.
Según la información obtenida mediante una consulta de transparencia, la cesión se otorgó a través de una adjudicación directa, sin licitación pública, bajo el argumento de que la empresa es propietaria de una zona que colinda con la Zona Federal Marítimo Terrestre, condición que permitiría el uso de esta figura jurídica.
¿Autorizaciones express y bajo el agua?
No obstante, la organización Defensa Ambiental del Noroeste sostiene que para aplicar una adjudicación directa en casos como este es necesario que se cumplan diversos requisitos, entre ellos, la presentación de una copia certificada de la autorización en materia de impacto ambiental emitida por la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA).
En un comunicado publicado la semana pasada, la ASEA aclaró que el 26 de noviembre de 2025 Amigo LNG presentó la solicitud para obtener dicho permiso y que la autorización formal se entregó el 13 de abril de este año.
En una solicitud presentada por Epcilon LNG ante el Departamento de Energía de Estados Unidos publicada el 24 de julio de 2026, la compañía aseguró que Amigo LNG ya tenía los permisos y autorizaciones materiales necesarios de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, la Secretaría de Energía, la Comisión Nacional de Energía y la ASEA.













