La educación en línea no solo permite a millones de latinoamericanos continuar con su formación académica. También se ha convertido en una vía que la ciberdelincuencia aprovecha para cometer estafas y propagar otras amenazas digitales. De acuerdo con una investigación de Kaspersky, el 43% de las personas de la región que estudiaron en modalidades virtuales o híbridas durante el último año fueron víctimas de al menos un incidente de seguridad. En México, la proporción se acerca al 50%.
“Estamos viendo una creciente demanda de cursos de formación avanzada y programas universitarios impartidos en línea. Perder una tesis porque un ransomware bloqueó un computador, pagar por un curso falso o comprometer una cuenta después de abrir un enlace malicioso son riesgos reales para cualquier persona que estudie online”, aseguró Fabiano Tricarico, director de Productos para el Consumidor para las Américas en Kaspersky.
El estudio encuestó a casi 2,000 personas de entre 18 y 65 años en 18 países de América Latina. Los resultados mostraron que el 76% de los participantes había cursado algún programa de aprendizaje durante los últimos 12 meses. De ellos, el 38% optó por una modalidad completamente en línea, mientras que el 27% combinó actividades virtuales y presenciales.
La empresa de ciberseguridad advierte que los peligros asociados con estas actividades académicas se presentan en distintos formatos y canales. Según la investigación, los mensajes o enlaces sospechosos relacionados con el aprendizaje fueron los incidentes más frecuentes en Latinoamérica, con una incidencia del 23%. Esta tendencia también se observa en México, donde el 26% de los encuestados reportó este tipo de situaciones.
El informe también identifica otras amenazas, como aplicaciones o sitios web falsos, programas maliciosos distribuidos mediante archivos educativos, cursos ficticios y estafas difundidas en comunidades y grupos de mensajería. A estos riesgos se suma la exposición de información personal o sensible.
De acuerdo con los investigadores, la frecuencia de estos episodios puede debilitar la confianza en la educación digital, así como en las plataformas, los proveedores y los profesores que participan en la experiencia de aprendizaje.
Además, los incidentes pueden ocasionar pérdidas económicas para los estudiantes y sus familias. En México, el 39% de quienes sufrieron algún problema de seguridad digital relacionado con sus estudios perdió dinero, una proporción superior al promedio latinoamericano, que se situó en 22%.
Recomendaciones para prevenir fraudes educativos
Entre las demás consecuencias se encuentran la imposibilidad de acceder a plataformas educativas, las fallas en los dispositivos utilizados para conectarse y los retrasos en el progreso académico de los afectados.
Los analistas de Kaspersky señalan que muchas campañas maliciosas dirigidas a estudiantes también buscan captar a sus familias. Algunas promueven supuestas alternativas de educación virtual mediante mensajes que cuestionan la enseñanza tradicional e incitan a compartir el contenido. Otras se enfocan en adultos que trabajan y les ofrecen la posibilidad de retomar sus estudios sin abandonar el empleo. Asimismo, se identificaron correos electrónicos que promocionaban presuntas ofertas de préstamos o becas estudiantiles.
Ante este panorama, la compañía recomienda utilizar contraseñas diferentes para cada plataforma educativa, activar la autenticación multifactor cuando esté disponible y evitar las redes Wi-Fi públicas para realizar actividades sensibles. También aconseja comprobar la legitimidad de los cursos, los sitios web y los enlaces antes de proporcionar datos personales o efectuar pagos, además de realizar copias de seguridad de los trabajos académicos.
En México, las víctimas de posibles delitos cibernéticos pueden solicitar orientación y presentar reportes ante las autoridades correspondientes. A nivel nacional, la Guardia Nacional recibe denuncias ciudadanas a través del número 089. En la Ciudad de México también es posible contactar a la Policía Cibernética a través del teléfono 55 5242 5086 o el correo electrónico policía.cibernetica@ssc.cdmx.gob.mx.












