
Durante el fin de semana, la OMS y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África (Africa CDC) declararon la situación como una emergencia de salud pública de importancia internacional. Las autoridades sanitarias han insistido en la urgencia de contener la expansión del virus.
La Coalición para las Innovaciones en la Preparación ante Epidemias, organización dedicada a financiar el desarrollo de nuevas vacunas y que participa en la evaluación de posibles tratamientos, recordó que entre 2018 y 2019 un brote en el Congo, provocado por la cepa Zaire, tardó cerca de dos años en ser controlado, pese a que ya existía una vacuna aprobada para esa variante.
Richard Hatchett, director de este organismo, advirtió que las condiciones de violencia e inseguridad en la región representan un obstáculo importante para las labores de contención epidemiológica. “Nuestra preocupación por este brote es bastante alta. La situación de seguridad es muy grave, por lo que realizar ensayos clínicos será un desafío, aunque también es necesario”, afirmó.
El mundo no está preparado para nuevas pandemias, según la OMS
Aunque el riesgo de que el actual brote de ébola en el Congo derive en una pandemia similar a la de covid-19 es bajo, la emergencia sanitaria refleja las preocupaciones existentes dentro de la OMS sobre la limitada capacidad de los sistemas sanitarios internacionales y de la comunidad global para responder de manera efectiva a una crisis de salud mundial.
El informe “Un mundo al borde del abismo: prioridades para un futuro resiliente frente a las pandemias”, elaborado por la Junta de Monitorización de la Preparación Global (GPMB, por sus siglas en inglés) de la OMS, concluye que los brotes de enfermedades infecciosas son cada vez más frecuentes y dañinos, mientras la capacidad de respuesta de las sociedades se debilita debido a la falta de financiamiento y a la fragmentación geopolítica.
Según el documento, a una década de la crisis de ébola más grave registrada hasta ahora y a seis años de la pandemia de covid-19, “el planeta no está más seguro frente a las pandemias, sino todo lo contrario”.
La Junta exhortó a los líderes políticos a establecer mecanismos permanentes e independientes de monitoreo para rastrear el riesgo de futuras pandemias; garantizar el acceso equitativo a vacunas, pruebas diagnósticas y tratamientos; así como asegurar financiamiento sólido tanto para la preparación como para las labores de respuesta.
La advertencia de Joy Phumaphi, copresidenta de la GPMB, resume la preocupación del organismo: “Si la confianza y la cooperación continúan fracturándose, todos los países estarán más expuestos cuando llegue la próxima pandemia. La preparación no es solo un desafío técnico: es una prueba de liderazgo político”.










