
Folarin Balogun se convirtió en el centro de la polémica del Mundial 2026 tras la decisión de la FIFA de retirarle la tarjeta roja recibida en el partido contra Bosnia-Herzegovina. El delantero estadounidense, máximo goleador de su selección con tres tantos, quedó habilitado para disputar los octavos de final frente a Bélgica. La medida, inédita en la historia del torneo, desató un intenso debate sobre la influencia política en el fútbol. Donald Trump celebró públicamente la resolución, mientras la Federación Belga expresó su indignación.











