La hora de la verdad para Marine Le Pen: tres claves del fallo que definirá su futuro político en Francia

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La fecha está marcada hace largo rato en la agenda pública de Francia: este martes 7 de julio, el Tribunal de Apelaciones de París dará su veredicto sobre el caso de malversación de fondos del Parlamento Europeo, que resultó en sentencias en primera instancia para Marine Le Pen, su partido Agrupación Nacional y una decenas de sus integrantes.

La líder de la extrema derecha, condenada a cuatro años de prisión y cinco de inhabilitación para ejercer cargos públicos, lo ha dejado claro: la decisión de esa corte definirá su futuro político inmediato. Aun si decidiera apelar, un fallo desfavorable la dejaría sin opciones de postularse por cuarta vez para las elecciones presidenciales en Francia, previstas para el 18 de abril de 2027, una carrera en la que lidera la intención de voto, según los sondeos.

«Pase lo que pase, no me daré por vencida. Pase lo que pase, seguiré luchando por mis ideas», afirmó la política de 57 años el 1 de julio pasado, en una entrevista con la cadena LCI, añadiendo que no tiene «miedo» del dictamen del tribunal.

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¿Cómo llegó Le Pen a ser condenada por malversación de fondos?

Marine Le Pen fue condenada el 31 de marzo de 2025 por el Tribunal Correccional de París tras ser hallada culpable de liderar un esquema de «empleos falsos» en el Parlamento Europeo, mediante el cual, según el fallo judicial, se desviaron fondos destinados a salarios de los asistentes de los eurodiputados para pagar a empleados de su partido político, entonces llamado Frente Nacional (FN).

En ese momento, los jueces consideraron que Marine Le Pen «perfeccionó» un sistema que ya había iniciado su padre y antiguo líder de la ultraderecha francesa, Jean-Marie Le Pen. Una vía que permitió la malversación de más de 4 millones de euros de fondos europeos entre 2004 y 2016.

La corte de primera instancia ordenó una pena de prisión de cuatro años para Le Pen (dos en suspenso, y dos bajo arresto domiciliario), una inhabilitación inmediata de cinco años para presentarse a cargos electivos, y una multa de 100.000 euros.

Asimismo, el tribunal dictó una multa de 2 millones de euros para Agrupación Nacional (la mitad en suspenso) y ordenó distintas penas para ocho antiguos eurodiputados (culpables de malversación de fondos públicos), doce asistentes parlamentarios (condenados por recibir esos fondos) y otros tres miembros del partido (por complicidad en la trama).

Far-right leader Marine Le Pen, left, walks outside the courtroom during a short break in her appeals trial in Paris, January 20, 2026.
Fotografía de archivo de Marine Le Pen tomada durante un breve receso en su juicio de apelación en París, el 20 de enero de 2026. © Michel Euler / AP

Tanto Le Pen como sus aliados han descrito el caso como una «cacería de brujas», y la líder de la extrema derecha, al igual que otros once condenados, apelaron la decisión.

Tras mostrarse confrontativa en el primer juicio y negar cualquier uso ilegítimo de los fondos europeos, Le Pen modificó su estrategia (sin dejar de declararse inocente y de ver el proceso judicial como una persecución en su contra), suavizando su postura en el proceso de apelación, que duró cinco semanas a principios de este año, y llegó a reconocer «un error».

En su deposición ante el tribunal, admitió que algunos empleados, que cobraban sueldos de asesores en el Parlamento Europeo, realizaban trabajos para su formación política, pero insistió en que creía que eso estaba permitido y que nunca intentó ocultarlo. Además, reprochó que los funcionarios del Parlamento Europeo no hayan advertido a su partido en ese momento de que estaban contrariando alguna norma.

El abogado de Le Pen, Rodolphe Bosselut, afirmó ante el panel de tres jueces que su clienta «les está confiando el trabajo de su vida, y la cuestión es, por lo tanto, si terminará aquí o si podrá reconstruirse».

La fiscalía ha solicitado al Tribunal que se mantenga la pena, aunque levemente atenuada, indicando que de los cuatro años de prisión, solo uno sea firme y pueda cumplirse con el uso de pulsera electrónica; y que los cinco años de inelegibilidad no tengan ejecución provisional, lo que significaría que solo deben cumplirse una vez que se hayan agotado todas las instancias de apelación.

¿Cuáles son los posibles resultados de la apelación?

Como es previsible, la defensa de Marine Le Pen ha solicitado su absolución de todos los cargos. Un escenario soñado para la líder de la extrema derecha francesa, pero considerado poco probable, más allá de la presión que pesa sobre los jueces que tomarán la decisión.

Otra opción es que el Tribunal de Apelaciones declare culpable a Le Pen, pero reduzca la prohibición para ejercer cargos electivos a dos años o menos, o incluso no imponerle veto alguno.

La patronne des députés du Rassemblement national, Marine Le Pen, le 16 juin 2026, à l'Assemblée nationale.
La patronne des députés du Rassemblement national, Marine Le Pen, le 16 juin 2026, à l’Assemblée nationale. © Thomas Samson, AFP

Como el fallo en primera instancia dispuso la entrada en vigor inmediata de la inhabilitación, Le Pen ya ha cumplido parte de esa pena, por lo que si se revisara a dos años o menos, esta expiraría antes de la primera vuelta de las presidenciales, programadas para el 18 de abril de 2027.

Sin embargo, Le Pen ha dejado claro que, para presentarse a las elecciones, debe poder hacer «una campaña totalmente libre», lo que sería incompatible con cualquier pena de prisión, vigilancia electrónica u otras restricciones judiciales.

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Por el contrario, los magistrados podrían acceder a la petición de la fiscalía y mantener la condena de cuatro años de prisión y cinco de inhabilitación. Incluso tiene la potestad de ordenar que esa suspensión se ejecute de forma inmediata, a pesar de que no haya sido solicitado por la acusación pública.

En ese caso, Le Pen aún podría apelar ante el Tribunal de Casación, aunque eso no es garantía de que la sentencia sea suspendida a la espera de un fallo definitivo. En el pasado, esa corte había indicado que, de tener que revisar el caso, intentaría dar una resolución antes de los comicios de 2027.

¿Cómo puede cambiar el panorama de la extrema derecha de cara a las presidenciales?

Sin embargo, Le Pen ha indicado que el fallo de este 7 de julio será el que defina si es candidata o no porque cualquier incertidumbre prolongada podría poner en peligro las posibilidades de su partido Agrupación Nacional en los comicios presidenciales, a los que llega como favorito, de acuerdo a diversas encuestas.

Además, los candidatos presidenciales necesitan obtener el respaldo de 500 cargos electos para poder figurar en la papeleta, lo que dificulta el reemplazo de un aspirante en las últimas etapas de la campaña.

Según la agencia Reuters, integrantes de Agrupación Nacional mantuvieron a principios de junio un seminario en el que anticiparon los diversos escenarios, y se espera otra reunión de alto nivel de la formación de extrema derecha en su sede en París, después de que se conozca el fallo.

Por la noche, se espera que Le Pen dé un discurso televisado, formalizando su decisión. «Sea cual sea el resultado del 7 de junio, Marine Le Pen hablará», indicó una fuente del partido a Reuters.

Jordan Bardella y Marine Le Pen se saludan durante un encuentro en Châlons-en-Champagne con motivo de las elecciones municipales, el 18 de marzo de 2026.
Jordan Bardella y Marine Le Pen se saludan durante un encuentro en Châlons-en-Champagne con motivo de las elecciones municipales, el 18 de marzo de 2026. © Sameer al-Doumy / AFP

En caso de que la histórica dirigente de ultraderecha no pueda postularse, su lugar será ocupado por el ascendente Jordan Bardella, quien también se posiciona como favorito de cara a las presidenciales, incluso por encima de Le Pen en algunos sondeos, como el de Ifop-Fiducial para LCI y Le Figaro, que les da 37% y 32% de intención de voto, respectivamente.

De cualquier manera, y más allá de rumores de tensiones sobre los distintos estilos de liderazgo (el perfil más liberal y pro-empresariado de Bardella choca con la línea impulsada por Le Pen para acercarse a sectores obreros), se espera que ambos hagan campaña juntos, siempre que el fallo judicial lo permita.

«Trabajamos codo con codo con Marine Le Pen y seguiremos haciéndolo después del 7 de julio, pase lo que pase», afirmó Bardella durante un viaje a Polonia en junio.

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También surge la incógnita de si la dirigente de 57 años ocupará algún rol en un potencial gobierno de Bardella, aunque ella siempre ha rechazado la idea de acceder al cargo de primera ministra o a una cartera ministerial.

«Sin duda tendrá un papel que desempeñar. Será una mentora –aseguró a ‘France Info’ Philippe Ballard, diputado de Agrupación Nacional–. Si Jordán Bardella es elegido presidente, Marine Le Pen seguirá siendo, obviamente, una figura clave en la vida política francesa».

Con AP y Reuters

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