Activistas escalan asta bandera del Zócalo para exigir freno a planta de amoníaco en Topolobampo

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Activistas de Greenpeace se manifestaron en el Zócalo de la Ciudad de México para exigir una vez más la cancelación de la construcción de una megaplanta de amoníaco que Gas y Petroquímica de Occidente (GPO), filial de la empresa suizo-alemana Proman, pretende instalar en Topolobampo, Sinaloa.

Dos de los cerca de 20 defensores medioambientales que se dieron cita escalaron el asta bandera ubicada en la Plaza de la Constitución para colocar un cartel con la leyenda “Presidenta: ¡Proteja Topolobampo!”, como parte de la protesta, calificada como pacífica por la organización ambientalista.

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En la manifestación estuvieron presentes integrantes del Colectivo ¡Aquí No!, organización que desde hace más de 13 años exige al Gobierno de México y a las autoridades ambientales frenar el avance de la fábrica de amoníaco. A su juicio, la instalación, que promete producir hasta 2,200 toneladas del compuesto químico, representa graves amenazas para los ecosistemas, así como para la salud y la supervivencia de la cultura ancestral del pueblo indígena yoreme.

“Desde Greenpeace México señalamos que el territorio y los bienes naturales son de todas y todos los mexicanos; su defensa demanda la solidaridad y el involucramiento de quienes habitamos desde el sur hasta el norte del país, por lo que llamamos a sumarse a esta causa hasta lograr la cancelación de la planta de amoníaco de Grupo Proman en Topolobampo. Es por Ohuira, es por México”, señaló Greenpeace en un comunicado.

La manifestación ocurrió en el marco de los 100 días de un plantón y una campaña de resistencia civil que buscan ejercer presión para conseguir la cancelación definitiva del proyecto.


Topolobampo planta de amoníaco

Durante más de una década, la oposición en Topolobampo a la construcción de una planta de amoníaco fue sostenida principalmente por comunidades yoreme-mayo, pero la reciente llegada de unas torres industriales de grandes dimensiones detonó movilizaciones en Sinaloa, Ciudad de México e incluso Alemania.


¿Cómo ha respondido el gobierno a las protestas?

El Gobierno federal anunció la conformación de tres equipos técnicos que evaluarán las condiciones actuales del proyecto entre el 7 y el 11 de septiembre. Los defensores ambientales aceptaron la propuesta, aunque señalaron que este aval no significa que aprueben el avance de la planta bajo ninguna circunstancia.

La organización sin fines de lucro añadió que las acciones de protesta representan “un llamado a tomar la oportunidad de hacer lo correcto para salvaguardar el medio ambiente, los ecosistemas y la vida que depende de ellos, en concordancia con el discurso de soberanía, justicia social y ambiental, pronunciado constantemente por la primera mandataria”.

Durante su conferencia matutina, Claudia Sheinbaum, presidenta de México, señaló que su administración aún no toma una decisión definitiva sobre la planta. No obstante, reconoció que la construcción de la fábrica se mantiene y presenta un avance importante.

La mandataria informó que, desde hace tres meses, su administración mantiene reuniones y asambleas con las comunidades de la bahía de Ohuira para conocer sus planteamientos sobre las posibles amenazas que el proyecto representa para el medio ambiente, su cultura, sus medios de vida y biodiversidad de la zona.

“Lo que se busca es que quede garantizado que la laguna no se va a contaminar. […] Las comunidades están participando y, como siempre, nada a la fuerza, sino todo por la razón”, concluyó la presidenta.

Activistas escalan asta bandera del Zócalo para exigir freno a planta de amoníaco en Topolobampo