
El Gobierno británico endureció este 8 de septiembre su política hacia Israel con la prohibición de productos procedentes de los asentamientos en Cisjordania ocupada y nuevas restricciones a empresas vinculadas a su expansión. Francia y Canadá anunciaron medidas similares, mientras otros países respaldan una declaración en defensa de la solución de dos Estados. Israel respondió con el cierre del consulado británico en Jerusalén Este y otras represalias diplomáticas.












