Una nueva oleada de amenazas de bomba afecta más de una veintena de vuelos en Europa

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Los avisos falsos de bomba en vuelos vuelven a poner en vilo a la seguridad en Europa, en medio de crecientes tensiones geopolíticas y varios incidentes que han subrayado el temor de las autoridades frente a las amenazas híbridas cada vez más frecuentes.

Al menos 25 vuelos procedentes de ciudades como Copenhague, Dublín, Helsinki, Madrid, Milán y Varsovia recibieron estas alertas, lo que llevó a varios a aterrizar de emergencia o bajo escolta, mientras que otros lograron completar su viaje sin contratiempos en sus destinos previstos.

Hasta el momento, las inspecciones efectuadas en las aeronaves no han revelado la presencia de materiales peligrosos o sospechosos.

Se trata de la segunda vez que se producen estos incidentes esta semana, aunque este 5 de noviembre ocurrió a una escala mayor que el martes.

En su cuenta de X, el comisario europeo de Transporte Sostenible y Turismo, Apostolos Tzitzikostas, aseguró que «se ha activado el mecanismo de intercambio de información a escala de la Unión Europea en materia de seguridad de la aviación» y subrayó que «cualquier amenaza contra la población civil es inaceptable».

El político democristiano de Grecia aclaró que las investigaciones están en curso en cada país, por lo que «todavía es demasiado pronto para sacar conclusiones sobre si los incidentes denunciados están relacionados entre sí».

«Garantizar la protección y la seguridad de los ciudadanos sigue siendo una prioridad», remarcó.

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De España a Italia y de Irlanda a Bulgaria

En la base aérea de Évreux, en el oeste de Francia, un vuelo de Aer Lingus que cubría la ruta entre Dublín y Roma fue desviado de su trayectoria y aterrizó sin incidentes con 151 pasajeros y seis miembros de la tripulación.

En España, el operador de aeropuertos Aena y la policía confirmaron que las amenazas alcanzaron tres aeronaves con origen en Madrid, aunque no se han detectado riesgos.

Por su parte, la fuerza aérea búlgara informó que sus cazas escoltaron a tres aviones de Ryanair hasta tierra, con dos aterrizajes en Sofia (procedentes de Copenhague y Madrid) y uno en Plovdiv, la segunda ciudad más grande de Bulgaria, el cual había salido de Londres.

Los aviones de combate de Italia también acompañaron sin incidentes a un vuelo de Finnair proveniente de Helsinki hasta su aterrizaje previsto en Roma –luego de que llegara por correo electrónico un aviso de bomba–, mientras que otro aparato de esa aerolínea llegó sin problemas a Viena.

Un camión de bomberos y un coche de policía están estacionados frente al aeropuerto Václav Havel de Praga, en medio de amenazas de bomba, en República Checa, el 5 de noviembre de 2026.
Un camión de bomberos y un coche de policía están estacionados frente al aeropuerto Václav Havel de Praga, en medio de amenazas de bomba, en República Checa, el 5 de noviembre de 2026. © David W Cerny / Reuters

La policía checa también confirmó que sus inspecciones en cuatro aviones que aterrizaron en Praga no detectaron nada sospechoso, pese a la recepción de amenazas.

También completaron sus rutas sin contratiempos pese a las advertencias los vuelos de la aerolínea polaca LOT entre Varsovia y Bruselas, y de la húngara Wizz Air entre Milán y Bucarest.

En paralelo, el aeropuerto de Chopin de Varsovia cerró temporalmente una de las pistas luego de que se registrara una amenaza en otro vuelo de LOT, con destino a París. Según indicó el portavoz de los Aeropuertos Polacos, Piotr Rudzki, a la agencia EFE, se siguieron los procedimientos habituales y, tras comprobar la seguridad, las operaciones continuaron con normalidad.

Otra terminal atravesada por estos incidentes fue la de Viena. El portavoz de la policía de la provincia de Baja Austria, Stefan Loidl, confirmó la recepción de cuatro amenazas genéricas que no motivaron la interrupción del cronograma habitual, mientras que en esa pista aterrizó de urgencia un vuelo que se dirigía a Varsovia. Luego de ratificar que no existía riesgo, la aeronave continuó su viaje.

Por último, el aeropuerto de Copenhague también registró una incidencia identificada como una falsa alarma, lo que obligó a desplegar efectivos de la Policía y de las Fuerzas Armadas de Dinamarca especializados en desactivación de explosivos, según la agencia danesa Ritzau.

Además, dos vuelos de la aerolínea griega Aegean (uno de Salónica a Milán y otro de Atenas a Viena) fueron inspeccionados antes de salir tras la recepción de sendas falsas amenazas de bomba. Una vez que se confirmó que no había motivos de preocupación, las aeronaves salieron según lo previsto, aseveró la compañía en un comunicado.

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El temor por las amenazas híbridas y las sospechas en Rusia

Estas amenazas se suman a las falsas alarmas que el martes pasado motivaron registros, desvíos de ruta y al menos un aterrizaje bajo escolta militar de la fuerza aérea italiana, que afectaron a las aerolíneas LOT (Polonia), Scandinavian Airlines (Dinamarca, Noruega y Suecia), Wizz Air (Hungría) y Ryanair (Irlanda).

Aunque este tipo de amenazas no es nuevo, su frecuencia y escala es poco habitual. Para Eliran Almog, director ejecutivo de la firma de ciberseguridad aeronáutica Cyviation, las repetidas alertas podrían servir tanto para interrumpir las operaciones como para observar cómo responden las compañías, los aeropuertos y las autoridades de cada país.

Una empleada de la cadena ICA limpia una vitrina refrigerada vaciada tras unos incidentes técnicos en un supermercado de Estocolmo, el 2 de noviembre de 2026.
Una empleada de la cadena ICA limpia una vitrina refrigerada vaciada tras unos incidentes técnicos en un supermercado de Estocolmo, el 2 de noviembre de 2026. © Fredrik Sandberg / AFP

Además, se dan en un contexto de incremento de distintas perturbaciones en Europa, como los ataques a sistemas de refrigeración en supermercados y bancos de sangre, incursiones de drones o la activación inesperada de alertas en aplicaciones móviles.

«Diversos servicios esenciales están sufriendo interrupciones que conllevan costes económicos y pueden socavar la confianza pública», advirtió Almog a la agencia Reuters.

Si bien ningún país se ha atribuido la responsabilidad de estos incidentes, las autoridades europeas han advertido de las amenazas híbridas cada vez más frecuentes. Algunos funcionarios han señalado a Rusia como posible responsable de estos actos de sabotaje, a menudo baratos, fáciles de negar y que no desencadenan una respuesta armada.

Dinamarca, Polonia y Rumania, todos afectados por las interrupciones del jueves, ya habían acusado directamente a Moscú, mientras que Alemania culpó a Rusia del ataque al aeropuerto de Leipzig en agosto. Reino Unido también acusó a Rusia en el pasado, pero recientemente vinculó a Irán con un presunto complot para atacar una base aérea estadounidense. Todas esas acusaciones son negadas por Moscú y Teherán.

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Eric Schouten, director del grupo de seguridad aérea Dyami, puntualizó a Reuters que la mayoría de los países afectados han apoyado a Ucrania en la guerra iniciada por la invasión rusa.

«Desde un punto de vista geopolítico, creo que siempre hay que considerar el escenario de una guerra híbrida, donde un país como Rusia nos ataca en múltiples frentes, desde ferrocarriles hasta supermercados y bancos de sangre, más recientemente. El sector energético, el sector de internet y el sector de la aviación están entre ellos», denunció.

Con Reuters, AP y EFE

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